Secuestro de Nicolás Maduro por parte de la administración de Donald Trump

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El día de hoy fue secuestrado, sí, secuestrado el presidente de la Republica Bolivariana de  Venezuela Nicolás Maduro Moros y su esposa la primera combatiente Cilia Flores en un contrasentido del derecho internacional encabezado por el presidente de Estados Unidos de Norteamérica Donald Trump con la justificación de ser partícipes de narcoterrorismo.

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Estamos ante uno de los actos de guerra más visible en los momentos del reacomodo tripolar del mundo, en donde la repartición del mundo por parte de Estados Unidos, Rusia y China mueve sus piezas del ajedrez para acomodar operaciones económicas, tecnológicas que encabecen un mensaje abrumante: tenemos el destino de todos ustedes en nuestras manos.

Más allá de las fobias y filias que han generado a través de la estructura de oposiciones conservadoras y las fallas de una izquierda que no ha comprendido los nuevos tiempos de globalistas, nacionalistas, que ha sido incapaz de un ejercicio de autocrítica y la pérdida de un rumbo fijo en solidaridad con los pueblos del mundo, tenemos que generar un par de puntos que no se pueden perder a partir de lo ocurrido en esta madrugada:

1. El ataque perpetrado por el gobierno de Estados Unidos en contra de  la República Bolivariana de Venezuela cuyo objetivo era la aprehensión del presidente Nicolás Maduro coloca la ruptura de la soberanía de los países, acuerdos internacionales y la flagrante ruptura del derecho internacional en la intervención en los asuntos internos de un país por parte de otro. El colonialismo no ha muerto y el secuestro, porque se trata de un secuestro, un rapto hacia una persona, un jefe de Estado, marca la tendencia y un claro llamado entre líneas de Estados Unidos hacia la región de Nuestra América: sus recursos naturales nos pertenecen y hacia allá apunta la nueva administración. La defenestración del presidente Nicolás Maduro en todo el proceso de su secuestro tiende tintes de violencia psicológica y terror que promueve el sometimiento. Pero ese colonialismo no solo es la apropiación de recursos naturales (en este caso la gran reserva de petróleo a nivel mundial) sino de una estrategia del colonialismo cognitivo que justifica la intervención de un país sobre de otro. Y esto es fundamental no olvidarlo porque hoy, parece que han logrado borrar la memoria histórica de las personas y sociedad y justificar al invasor. Eso es peligroso y puede generar las condiciones para internamente justificar y normalizar la intervención extranjera en cualquier país del mundo.

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2. Este hecho también demuestra que, en el reacomodo tripolar de las superpotencias, se suspenden el derecho internacional donde no existirán consecuencias legales en contra del presidente Donald Trump ni de su administración, debido a que ese derecho está consensuado a lo objetivos económicos que responden directamente a intereses particulares estadounidenses y la subordinación de las instituciones de paz del mundo ante el gigante estadounidense. La grave crisis política de derechos humanos internacionales es demasiado transparente. Los reacomodos tripolares no comprenden de solidaridad en cuanto a la monopolización de los recursos; en su papel de administradores del planeta tierra, el apoyo hacia los pueblos brilla por su ausencia. El imperialismo es un tigre de papel.

3. También marca un mensaje que en realidad es un secreto a voces: no hay negocios con China y/o Rusia con países de Nuestra América y los negocios solo son concomitantes con Estados unidos, aquellos que se atrevan a romper esta ley sagrada serán invadidos. Esto, debido a que horas antes del golpe estadounidense en contra de la República Bolivariana de Venezuela, existió una reunión entre el presidente Nicolas Maduro y una delegación china encabezada por Qiu Xiaoqui. Este hecho no parece menor, en medio de la apertura de nuevas rutas comerciales de China quien ha generado acuerdos importantes con países árabes y la instauración de nuevos socios comerciales, especialmente en países latinoamericanos. El mantenimiento del petrodólar y la retención del rembimbi (yuan chino) como alternativa ante los negocios internacionales es una estrategia necesaria para el gobierno estadounidense de saldar sus números rojos internos y no perder la hegemonía que, está destinada a caer. También implica un mensaje a los países que esperan su turno, formados, para unirse a los BRICS en alianza económicamente estratégicas con Rusia, China, India, Brasil entre otras potencias.

4. Estados Unidos, nunca ha sido, es o será el paladín de la libertad: su experiencia interna nos permite recuperar la memoria colectiva y el genocidio ante los pueblos indios norteamericanos, los golpes de Estado en Chile, el golpe de Estado a Jacobo Árbenz y su reforma agraria, el bloqueo económico en Cuba, el derrocamiento de Gadafi, el asesinato de Soleimani entre muchos ejemplos que, apegados a su narrativa de libertadores y constructores de la paz, han generado ruptura del sentido de identidad social, desestructuración económico y la rapaz apropiación de los recursos naturales. La deshumanización que promueve Estados Unidos oculto bajo la bandera de paz y libertad es un discurso vacío y muy grave para los países regionales que tienen el desafortunado destino que compartir demografías cercanas. Hoy Dinamarca debe de prepararse ante un intento de Estados Unidos de hacerse de Groenlandia y sus recursos naturales, pero no son, ni por asomo, el único caso en el que Estados Unidos tiene puestos sus ojos. ¿Cómo sabes que a Estados Unidos no le importa la democracia, sino el extractivismo de recursos naturales? Porque han descartado a María Corina Machado el mismo Trump como candidata a la presidencia de Venezuela. Además, una llamada entre Marco Rubio y la vicepresidenta de la República Bolivariana de Venezuela Delcy Rodríguez parece generar un acuerdo de transición, lo que quiera que esto signifique…

5. ¿Quién le da derecho a Estados Unidos de generar un epistemicidio de países soberanos? ¿Quién decidió que ellos impusieran su única mirada en el mundo? ¿Quién ahora en sus cabales puede justificar el colonialismo, el extractivismo y la necropolítica estadounidense como métodos de apropiación de recursos naturales?

6. Esto también responde a la falla sistemática que han tenido los mandatos de izquierda en Nuestra América: los elementos contradictorios que no han podido superarse un modelo alternativo que vaya hacia una propuesta de transformación concreta. Las grandes hazañas del siglo XX han pasado a la historia por su grandeza, pero también por sus errores que, en algunos casos tardaron en replantearse. Hoy la izquierda parece sesgada ante el nuevo lenguaje mundial y es un acto que no puede darse ese lujo, debido a que las esferas de izquierda y derecha ahora son muy ambiguas y dan paso a otras clasificaciones como nacionalistas o globalistas. También es cierto que hay que considerar los bloqueos económicos y militares que promueven Estados Unidos y sus aliados. Pero esto jamás justificará la intervención de un país extranjero en los asuntos internos de otro. Jamás.

7. Pero también las fallas de diferentes Estados tienden que encarar las fake news que hoy en día permiten la gobernanza a partir de noticias sesgadas, falseadas y con el peligro de generar un pensamiento mágico en la colectividad. El caso de Israel nos debe permitir ver el horror que tienen las fake news y el fanticidio, genocidio de Israel en contra de Palestina.

8. El Estado mexicano debe tomar medidas firmes; la declaración de Donald Trump sobre ¿Qué hacer con el narcotráfico en México? Enfatiza su mirada sobre el dinero proveniente del narcotráfico, las divisas y la reserva de litio en el norte del país. No es aleatorio que el presidente Donald Trump haya conceptualizado al narcotráfico como grupos terroristas, de esta manera, prepara su intervención, en algún momento, en territorio mexicano y que cambie el estatuto de Golfo de México por Golfo de América…

9. ¿Por qué en Estados Unidos no hay una investigación exhaustiva sobre el narcotráfico y sus redes al interior de su país? Si la capacidad imponente militar estadounidense es efectiva ¿Por qué no se ha construido un desmantelamiento de los grupos de narcotráfico en su territorio? ¿Quién se beneficia con esa estructura? ¿Por qué su sistema de salud ha fallado y no ha podido encontrar una solución ante el gran consumo de drogas en su población? ¿Acaso su democracia es para unos sí, pero para la gran mayoría no? ¿Son tan comprometedores los archivos del caso Epstein para necesitar un círculo mediático e intervencionista?

Desde el Centro Comunitario Martín-Baró condenamos la violación a la soberanía del pueblo bolivariano de Venezuela, rechazamos tajantemente la intervención extranjera en asuntos internos de otros países. La paz se construye en igualdad de condiciones no en métodos de guerra ni en actos de terror psicológico. Tajantemente rechazamos que un país deba decidir quien vive y quien muere por parte de cualquier institución, persona, Estado o jefe de Estado. Que nunca se olvide que toda represión económica siempre tiene en el sufrimiento a los mismos de siempre: el pueblo. Solidaridad con los pueblos oprimidos por el colonialismo, el imperialismo, el extractivismo y toda la idiotez de ismos.

Nunca a la intervención de un país extranjero en asuntos internos de cualquier país.

No al terrorismo de Estado.

Alto a la administración geopolítica estadounidense en contra de los países de Nuestra América.

La paz no se construye con violencia; el diálogo, las agendas bilaterales deben de priorizarse.

Solidaridad con el pueblo bolivariano de Venezuela ante los ataques a la población civil.

Libre autodeterminación de los pueblos de conducir su destino sin intervenciones extranjeras.

Este precedente es peligroso y hoy, como nunca antes, debemos recuperar la memoria histórica que construyó Nuestra América irredenta, indómita, golpeada por intereses particulares ¿De quién? De Estados Unidos.

Debemos recuperar la frase de Guevara más presente en estos momentos de Fronda: No se puede confiar en el imperalismo (Estados Unidos) ni tantico así, nada”.

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